12 de mayo de 2008

China y los recursos energéticos

China es el país donde se concentra la mayor parte de recursos energéticos de Asia oriental y la explotación de estos recursos sirven como fundamento para el desarrollo económico del país; dispone de gran cantidad de yacimientos minerales, petrolíferos y de gas, así como una enorme cantidad de terrenos (tanto en la plataforma continental como marina) que le quedan por explotar. No hay que olvidar tampoco el importante papel que juega el agua (un bien tan abundante en el país) en la generación de energía eléctrica. El principal recurso con el que cuenta es el carbón, mediante el cual se obtiene gran parte de la energía eléctrica del país; para generar el resto de energía recurre asimismo al petróleo. Si bien podríamos pensar que China es un país con un desarrollo “autosostenido”, como consecuencia del acelerado crecimiento económico de China, el país se enfronta a unas necesidades energéticas sin precedentes. En cuestión de apenas dos décadas, ha pasado de ser el mayor exportador de petróleo de Asia oriental ha convertirse no sólo en el segundo importador de ésta fuente de energía, sino que también empiezan a escasear el gas y otros recursos industriales. Por ello, China se enfrenta al reto de tener que adaptar su política exterior a sus propias necesidades energéticas. Las necesidades energéticas de China pueden resultar muy favorables a aquellos estados en vías de desarrollo que contribuyan al abastecimiento, pero para países como Japón o Estados Unidos, esta inestabilidad puede representar un problema preocupante, puesto que el peso de China en la política internacional actual es de suma importancia y cualquier desajuste que ésta pueda sufrir puede tener repercusiones a nivel mundial, todo y que de momento no se vislumbra una situación alarmante. El gobierno de Pequín está promoviendo relaciones de colaboración con las empresas estatales extranjeras productoras de petróleo, gas y otros recursos para firmar acuerdos de colaboración bilaterales, en los que China obtendría los recursos necesarios, a cambio de prestar su ayuda en la mejora de las infraestructuras o de perdonar las deudas externas. Así pues, encontramos que estas crecientes dependencias energéticas han hecho que el gobierno chino se convierta en un elemento clave en Oriente Medio, debido a sus acuerdos de negocios bilaterales entre China y los principales países árabes productores de petróleo, pero los intereses van más allá: “Beijing also agreed to work with the 22-member Arab League to fight terrorism and establish a nuclear-free Middle East”[1]. Igualmente, China ha tenido necesidad de ampliar sus acuerdos con determinados países africanos a fin de conseguir más abastecimiento. El gobierno de Pequín se ha mostrado igualmente activo en los países sudamericanos, invirtiendo un importe capital destinado a proyectos de extracción de petróleo y de gas. Pero además de recurrir mayoritariamente a diferentes países en desarrollo, China también ha optado por ampliar su radio de acción a los países habitualmente colaboradores de los Estados Unidos, como es el caso de Australia, con quien ha negociado la venta de minerales de hierro, de carbón e incluso de gas natural. Las cifras que incrementarán los ingresos de Australia serán sin duda una importante contribución al desarrollo de la economía local. Del mismo modo, China ha entablado relaciones diplomáticas con Canadá, a fin de explotar sus depósitos de gas, de uranio y de alquitrán, que de no ser por las contribuciones económicas de China, permanecerían vírgenes a su explotación. Mientras tanto, Estados Unidos controla muy de cerca las negociaciones de China con estos países clave para su desarrollo en la búsqueda de los mismo recursos, aunque no es el único, porque Japón, con quien China mantiene una tensión importante respecto al control de los yacimientos de gas del Mar de China, ve cómo el apoyo internacional puede hacer tambalear su papel protagonista en el conflicto. La actuación de China además puede verse como una provocación hacia los Estados Unidos, en el sentido en que está entrando en una dinámica de colaboraciones con países cuyo respeto por lo valores democráticos y de cooperación internacional así como de los derechos humanos -tan promovidos por los Estados Unidos- es inexistente. China se justifica afirmando que en cuestión de negocios, toda colaboración es válida y es que al fin y al cabo lo único que cuenta es conseguir los recursos necesarios para mantenerse en su posición privilegiada del panorama geopolítico internacional.

Por otro lado, China no sólo se enfrenta a los problemas de suministro de recursos, sino que también al transporte de los mismos hasta su punto de destino. Aunque se está negociando la construcción de canalizaciones desde Asia Central hasta China, parece que de momento la forma más viable de transportar los recursos obtenidos es a través de la vía marítima. Teniendo en cuenta que la armada naval china es bastante limitada, este factor puede propiciar una serie de altercados en los principales enclaves de petróleo controlados por China en el Mar de China: estrecho de Malacca o en el de Taiwán o incluso los archipiélagos Paracel y Spratley. Por consiguiente, el juego de China consiste en entablar negociaciones con todos aquellos estados que tengan un papel en estas zonas (entre ellos la ASEAN), no sólo para garantizar la seguridad marítima, sino que además para proteger los propios intereses energéticos del gobierno chino, aunque tal y como afirmaba Porter Goss - director de la CIA- en su presentación ante el Comité de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos, el crecimiento militar chino “supone una amenaza para el equilibrio de poder en el Estrecho de Taiwán”[2]. Gracias a estas medidas diplomáticas, China conseguirá su objetivo y quedará asegurada su permanencia en el rol económico internacional. No obstante, China, muy consciente del enorme problema que la persigue dada su falta de recursos, está empezando a trabajar para evitar mayores dificultades en el futuro. Estas acciones se manifiestan en la apuesta por generar nuevas fuentes de energía (como la nuclear), potenciar las existentes (como la hidráulica) o conservar al máximo las reservas efectivas, todo ello controlado por una agencia concebida con este fin. Si se consigue frenar el rápido consumo energético, se podrán mantener por más tiempo unos precios más competitivos de los recursos; se estará velando asimismo para que no acabar con los recursos mundiales actuales.

La alta dependencia de China de otras naciones en cuestión energética, despierta un recelo por parte del gobierno del país, ya que considera que Estados Unidos puede aprovechar esta debilidad para desestabilizar su crecimiento. Sin embargo, es necesario pensar que las dos potencias no deben entrar en conflicto si ambas persiguen los mismos intereses: precios asequibles del petróleo y seguridad en los mares, que contribuirían a una estabilidad internacional necesaria para conseguir una prosperidad económica mundial. Sin embargo, “la cooperación internacional, regional y bilateral entre Beijing y Washington es muy limitada debido a las fuertes sospechas que alberga cada parte sobre la estrategia e intenciones a largo plazo de la otra”[3].

[1]http://www.uofaweb.ualberta.ca/chinainstitute/nav03.cfm?nav03=46531&nav02=43875&nav01=43092
[2] http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/exterior/Nota.asp?nota_id=680245
[3] VILARÓ, M. y BLASCO, A. “Desarrollo industrial y geopolítica china”. Módulo IV-Geografía, Postgrado de Economía y negocios con China, 2006, Ed. IAEU, Barcelona
BIBLIOGRAFÍA
China Internet Information Center, www.china.org.cn
El País, “Japón y China se atascan en el conflicto que les enfrenta por los yacimientos de gas”, 22 de mayo de 2006 (formato papel).
http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/exterior/Nota.asp?nota_id=680245
University of Alberta http://www.uofaweb.ualberta.ca/chinainstitute/nav03.cfm?nav03=46531&nav02=43875&nav01=43092
VV.AA, Geografia física i humana de l’Àsia Oriental, Barcelona, Fundació per a la Universitat Oberta de Catalunya, 2007
VILARÓ, M. y BLASCO, A. “Desarrollo industrial y geopolítica china”. Módulo IV-Geografía, Postgrado de Economía y negocios con China, 2006, Ed. IAEU, Barcelona
Zweig, David y Jianhai, Bi, “China's Global Hunt for Energy”, Foreign Affairs, Sep/Oct2005, Vol. 84, Issue 5, pp. 25-38.

1 de mayo de 2008

Legado artístico del budismo

La llegada del budismo supuso una eclosión artística que culminaría con el surgimiento de motivos y contenidos nuevos e insólitas tendencias, enriqueciendo así el arte asiático, muy especialmente, en el ámbito de la arquitectura, la pintura y la escultura. El norte de la India se convirtió en el foco de expansión del arte budista y la ruta de la seda, además de propiciar intercambios comerciales, sirvió como vehículo para difundirlo por todo el territorio asiático.

“Un arte tan rico como el búdico indio en significación humana y en simbología religiosa no podía sino expandirse”[1]. El arte budista indio, a través de las rutas terrestres y marítimas, penetró en Asia Central y desde allí se propagó hacia China, Corea y Japón; por el sur, llegó hasta Sri Lanka, Birmania, Camboya e Indonesia, dejando sólidas muestras artísticas por doquier. El siguiente mapa refleja los yacimientos artísticos budistas más importantes de Asia Central y China, dejando una clara evidencia del paso de esta religión y de la necesidad de manifestarla artísticamente.

BAMIYÁN
NIYA
DUNHUANG
BEZEKLIK
MIRAN
KOTHAN
KYZIL
MAIJISHAN
BINGLINGSI
CHANG’AN
LUOYANG
LONGMEN
YUNGANG
BAIMASI

Todos estos emplazamientos búdicos están compuestos por un conjunto de templos excavados en la roca decorados con pinturas murales y que albergan miles de esculturas budistas, manuscritos y hasta reliquias del Buda. Históricamente, no sólo constituían importantes centros de oración budista, sino que también verdaderos enclaves geográficos, por el lugar en que estaban construidos, ya que peregrinos, soldados y comerciantes que circulaban por toda la ruta de la seda buscaban abrigo en estos santuarios. Estos primeros templos construidos en cuevas seguían los patrones de construcción hindúes. “La entrada de la cueva conducía a un gran espacio abierto donde los devotos podían sentarse o permanecer en pie frente a una pequeña estupa o una imagen de Buda”[2]. Tanto las cuevas interiores como los frontales exteriores de los santuarios estaban decorados con esculturas igualmente talladas y esculpidas en piedra. Se trata, en su mayoría, de enormes imágenes de Buda. En las cuevas más tempranas, se refleja una clara influencia de la escuela Gandhara, cuyo arte, fruto del sincretismo griego y budista (arte grecobudista), dará lugar a estatuas de un Buda con formas apolíneas (nariz rectilínea, boca bien perfilada, enormes párpados que caen por encima de los ojos), pero con características típicamente hindúes (marca en el entrecejo[3], pelo recogido en moño). Sin embargo, no todos estos emplazamientos datan de la misma época, con lo que se aprecian diferencias notables entre ellos. Así, por ejemplo, los grandes budas de las cuevas de Yungang, poseen unos rasgos angulosos y una actitud austera, fruto del influjo del modelo indio, mientras que en las grutas excavadas en Longmen, las estatuas adquieren unos rasgos más dulces y delicados, propios de un estilo más chino. En cualquier caso, la mayoría de estatuas alcanzan unas medidas impresionantes (35 ó 53 metros de altura como en el caso de los desaparecidos budas de Bamiyán) y muchos de estos templos fueron enriquecidos, con el transcurso de los años posteriores, con nuevas grutas y estatuas.

“Las paredes de las grutas y los muros de los monasterios dieron soporte a una pintura religiosa”[4] que gozaba de una luminosidad inédita, gracias a la utilización de pigmentos azules y verdes. La mayoría de estas pinturas son de temática budista: retratos de budas y de otras divinidades, pasajes sobre la vida de personajes budistas históricos de la India, Asia Central o China, incluso escenas que narran algunos sutras, pero otros murales simplemente inmortalizaban detalles de la vida cotidiana tales como propios intercambios comerciales, el vestuario de las diferentes épocas, las costumbres o la arquitectura tradicional. Podría pues afirmarse que las paredes de estas cuevas podrían haber sido verdaderas bibliotecas de libros escritos en las paredes pero, por desgracia, a causa del paso del tiempo, de los actos vandálicos, de las inclemencias meteorológicas o de los intentos de estudio de estas obras por parte de científicos, en la actualidad podemos contar con una ínfima cantidad de estos vestigios, como es el caso de Qianfodong (Dunhuang), Astana o Turfan.

Con la fuerte asimilación del budismo, pronto se desarrollaron las comunidades monásticas (sangha) formadas por monjes budistas cuya misión era estudiar la religión y difundirla. Con este fin se crearon los primeros monasterios budistas, que además de estar “dedicats a la preservació de les escriptures, eren també grans centres de creació intel·lectual”[5]. La edificación de los monasterios debía cumplir con las características del retiro budista ideal: celdas individuales ubicadas alrededor de un patio central, buen suministro de agua, cercanos a montes o montañas arboladas y unas enormes salas en las que los monjes se reunían para recitar los textos sagrados y donde se guardan los sutras. “La principal figura de un Buda de un monasterio solía albergarse en una sala santuario llamada gandhakuti (cámara perfumada)”[6]. Ya hacia los siglos XI y XII, los monasterios habían alcanzado sus manifestaciones más complejas en lugares como el Tíbet, como es el caso del conjunto de monasterios y templos de Drathang (año 1081). La edificación de los templos budistas adquirió una enorme relevancia en la arquitectura del mundo búdico y muchos de ellos se han convertido en auténticos elementos de referencia. Destacan en este sentido Borobudur (Java, Indonesia), el Templo del Diente (Kandy, Sri Lanka), el Templo del Buda Esmeralda (Bangkok, Tailandia), el Templo Jokhang (Lhasa, Tíbet) o el Templo Todaiji (Nara, Japón), entre otros.

Durante muchos siglos, el budismo no contó con la representación humana de Buda. De este modo, en un principio, se veneraba la dharma y la figura de Buda, pero no su imagen. Cuando posteriormente se pasó a venerar las imágenes y las reliquias de Buda, proliferó la construcción de las estupas, que se convirtieron en el prototipo de templo budista. La estupa era básicamente “un túmulo funerario que contenía las reliquias de los restos incinerados de Buda”[7] en forma de una estructura campaniforme (o tazón invertido) rematada por un eje vertical y edificada sobre una plataforma; la columna central contiene una especie de parasoles en su parte superior que evoca la imagen de Buda. A medida que el budismo iba sentando sus bases, las estupas evolucionaban paralelamente. Pronto se decoraron con representaciones de Buda, escenas de su vida o con historias que se relataban en los textos budistas. La forma de las estupas ha evolucionado de manera diferente dependiendo del país en el que se edificaba y a lo largo de los siglos: de madera, ladrillo, mampostería o hierro; de forma tetragonal, octogonal o decagonal. Concretamente en China este tipo de edificios tenían una verticalidad predominante lo que rompió drásticamente con el estilo horizontal de la arquitectura existente en el país hasta entonces. Una clara muestra son las estupas de 120 metros de altura de Yongningsi (Luoyang), desaparecidas actualmente. La culminación de esta verticalidad a gran altura dio lugar en China y Japón a las pagodas, en forma de torre de pisos. Entre las más antiguas que aún se conservan, están las dos estupas de mampostería de Xi’an (siglo VII) o la estupa de piedra de Songyueshi (año 520).

Muchas de estas obras artísticas, muy especialmente en China, no hubieran visto la luz sin la contribución de la aristocracia y la nobleza, así como por el apoyo de los emperadores y gobernantes que adoptaron con especial entusiasmo el budismo como religión y entendieron la importancia de expresarla y difundirla con fervor: “son numerosas las pinturas murales budistas, así como las esculturas y tallas en las grutas, en las que se representaban a los emperadores y la emperatrices rindiendo culto a Buda”[8]. Por consiguiente, el triunfo religioso y artístico del budismo venían cogidos de la mano.

[1] VVAA. Artes y civilizaciones. “Orígenes: África, América, Asia y Oceanía”, Ed.Lunwerg, Barcelona, 2006, p.248
[2] DAVID ECKEL, Malcolm. Entender el Budismo, Capítulo VI, Ed. Blume, Barcelona, 2003, p. 67
[3] En alusión al Tika o marca que se pintan los hindúes en el entrecejo simbolizando el tercer ojo del conocimiento espiritual (como sede de la sabiduría latente y concentración mental).
[4] GERNET, Jacques. El mundo chino. Crítica, Barcelona, 1991, p.198
[5] FOLCH, Dolors. Història de l’Àsia Oriental I: els imperis de l’Àsia Oriental, Mòdul 3 - “El Període de desunió”, p.31
[6] TRAINOR, Kevin. Budismo: principios, práctica, rituales y escrituras sagradas, “Aspectos históricos, religiosos y sociales”, Ed. Blume, Barcelona, 2001, p.103
[7] DAVID ECKEL, Malcolm. Op. Cit., p.65
[8] VVAA. Artes y civilizaciones, Op. Cit., p. 298

19 de marzo de 2008

Confucio y el Hidalgo

A medida que avanzaba la lectura del Lun Yu me percaté de que había alusiones recurrentes a las diferentes categorías de hombres en cuanto a virtud y sabiduría y, consultando la bibliografía, observé que todos los autores hacían alguna aportación referente al “junzi” (君子), pero sin acabar de definirlo por completo, tal y como lo concibe Confucio. Así pues, mi estudio se concentrará especialmente en la descripción extensa del “hidalgo”, analizando todas las menciones que se hacen de él y viendo como gran parte de los comportamientos morales remarcables que aparecen en el libro son atribuibles al “junzi”.

Hidalgo, ga. (De hidalgo.) m. y f. Persona que por su sangre es de una clase noble y
distinguida. Llámase también hidalgo de sangre.

Así es como define la Real Academia de la Lengua Española al “hidalgo” en su primera acepción. Como muy bien explica Anne-Hélène Suárez en la Introducción al Lun Yu, en la jerarquía social de la época, “además de los señores, y por debajo de éstos en la jerarquía, se encontraban otras tres categorías nobles: (…). Eran vasallos o súbditos del señor a cuyo servicio se encontraban, si bien recibían el nombre de junzi (literalmente hijos del señor);”[1]. Sin embargo, Confucio a través de sus reflexiones no trata de realizar una clasificación social de los hombres, sino más bien una clasificación de los diferentes tipos de hombre en función de sus conocimientos, de sus conductas y de sus capacidades, en definitiva, de su moralidad. Por este motivo, no debemos tomar el significado literal de las palabras que Confucio utiliza para designarlos (“hidalgos”, “villanos”, “santos”); muy al contrario, debemos entenderlas siempre desde el punto de vista figurado, es decir, por las diferentes cualidades / defectos que denotan en sí. Durante todo el libro, Confucio va enumerando diferentes cualidades y defectos que se van atribuyendo a las que según él son las diferentes categorías de hombre. Esta clasificación nos ayuda a entender los atributos necesarios que debe disponer un hombre para convertirse en el modelo a seguir, ya que “es en él donde se concentran todas las virtudes confucianas”[2]. Según el módulo didáctico 1 de la asignatura de Pensamiento y religión de Asia Oriental (capítulo 5), Confucio clasifica a los hombres en sabios, nobles y vulgares, pero en el Lun Yu no utiliza siempre estos nombres para hablar de ellos:


Dicho esto, cabe entender al hidalgo como la persona noble, ilustre y distinguida de ánimo, de integridad moral, es decir, “a member of the moral elite”[3]; “el que es hidalgo lo es por esencia” (XII-8) y es que como afirma S. Leys “one did not become a gentleman, one could only be born a gentleman”[4]. La diferencia primordial entre el “sabio” y el “noble” es la falta de sabiduría innata por parte de éste último y es por ello que “el hidalgo tiende a la elevación” (XIV-24) “perfeccionando las excelencias del hombre (XII-16), porque indiscutiblemente “venera al excelente (…) y honra al hábil” (XIX-3) y evita así “hallarse río abajo, donde van a parar todos los males del mundo” (XIX-20). Para conseguirlo se centra en el estudio y el aprendizaje “se puede decir de él que desea aprender” (I-14), “amplía su aprendizaje con la ilustración” (VI-25) y sobre todo “estudia para perfeccionar su vía” (XIX-7). Esto significa que sus actos se rigen por la vía (“dao”): “se inquieta por la vía” (XV-31), la cultiva porque le permite amar a los hombres (XVII-4) y “es diligente en lo que hace y circunspecto en lo que dice. Cultiva la rectitud conforme a quienes poseen la vía” (I-14); de hecho, “si uno trata de contentarlo sin mantenerse en la vía, no lo conseguirá” (XIII-24). Gracias a su ilustración “reúne el hidalgo amigos. Por sus amigos, perfecciona su humanidad” (XII-24); puesto que es el hidalgo mismo quien “empieza por llevar a la práctica lo que dice” (II-13), con su ejemplo “el pueblo se verá animado (también) a la humanidad” (VIII-2) y, por consiguiente, no se aparta de ella (IV-5).


Confucio concibe al hidalgo, además de noble y generoso, como una persona justa porque “carece de prejuicios a favor o en contra de las cosas, se ciñe a lo justo” (IV-10). Llega incluso a afirmar que “la justicia es la esencia del hidalgo; Mediante los ritos la pone en práctica, con su humildad la expresa, con su sinceridad la completa” (XV-17). Como “da prioridad a la justicia” (XVII-23) y “piensa en las reglas” (IV-11), el Maestro piensa que lo justo para el hidalgo es “el ejercicio de un cargo” (XVIII-7) y está convencido de que lo desempeñará a la perfección dado que “en su conducta privada, es digno; en el servicio a sus superiores, es respetuoso; en su sustento al pueblo, es benéfico; y justo en su imposición de prestaciones” (V-15). Esto hace que “los demás lo admiren con reverencia” (XX-2) por ser majestuoso, inteligente y “poseer grandeza” (XII-26). Además, Confucio cree que contribuye a ello el hecho que “ayuda a los menesterosos” (VI-3), que “cultiva la armonía” (XIII-23), que “es fiel” (XV-36) y, muy especialmente, porque “odia a quienes hablan mal de los demás, a los arrojados que no observan los ritos, a los temerarios y obcecados (XVII-24)”.


Asimismo, tal y como inculca el Maestro a sus discípulos, un hidalgo debe poseer las cualidades de exigente fundamentalmente “consigo mismo” (XV-20) aunque no exija “a un solo hombre la perfección en todo” (XVIII-10), y, al mismo tiempo, debe ser inalterable: “no debe experimentar amargura pese a ser ignorado por los hombres” (I-1) y se le debe poder confiar “una situación crítica sin que le quebrante el ánimo” (VIII-6). No obstante, una de las virtudes que más resalta Confucio en la figura del hidalgo es la prudencia; “cuando no sabe algo, el hidalgo calla” (XIII-3) y continuamente “piensa en no exceder su situación” (XIV-28). En palabras del hidalgo no hay ligereza” (XIII-3), “de modo que no puede dejar de ser prudente en lo que dice” (XIX-25).


Llegados a este punto, uno podría pensar que ya se ha descrito al hombre ideal según Confucio, pero el Maestro aún le tiene reservados otros atributos que acabarán por definir y completar al noble, a aquél que sin alcanzar la categoría de sabio, es capaz de convertirse en el estereotipo de hombre anhelado por Confucio: “el hidalgo no tiene inquietud ni temor” (XII-4), “se haya sereno y despejado” (VII-36), “su aspecto es imponente;(…) es afable;(…) es severo” (XIX-9) y finalmente el Maestro insiste en que “el hidalgo es benefactor, pero no derrochador; exhorta al trabajo, pero no provoca resentimiento; tiene deseos, pero no codicia; posee grandeza, pero no soberbia; es imponente, pero no hosco” (XX-2).

Si analizamos la manera en que aparecen las alusiones al hidalgo en el Lun Yu, podemos concretar que son de cuatro tipos:
1. De manera indirecta: el Maestro responde a preguntas de sus discípulos o bien les explica una lección refiriéndose a las diferentes conductas morales que necesariamente debe de poseer un hidalgo para ser un hombre noble. Correspondería a la mayoría de citas mencionadas anteriormente y no hay indicio alguno que nos lleve a pensar que el Maestro es un hidalgo. Incluso Confucio llega a declarar “de no conseguir ver a un santo me conformaría con un hidalgo” (VII-25), lo que presupone que ni él mismo se considera dentro de esta categoría.
2. Mediante la comparación de la figura del hidalgo con la figura del Maestro por parte de los discípulos: en el libro XIV, el discípulo Zigong afirma “el Maestro se ha descrito a sí mismo” tras manifestar Confucio que “tres son las vías del hidalgo, y de practicarlas soy incapaz: humano, carece de inquietud; sabio, carece de incertidumbre; arrojado, carece de temor” (XIV-30). Dos libros más adelante, el discípulo Chen Kang hace una serie de preguntas a Boyu (hijo del Maestro) acerca de las enseñanzas de Confucio a su hijo. Tras las respuestas obtenidas, Chen Kang llega a la conclusión de que ha aprendido “cómo un hidalgo guarda las distancias con su hijo” (XVI-13), refiriéndose a Confucio como el hidalgo.
3. Mediante la comparación de la figura del hidalgo con la figura del Maestro por parte de sí mismo: A diferencia de lo que sucedía en el apartado anterior, con la utilización del enunciado en primera persona por parte de Confucio (“y de practicarlas soy incapaz”), se evidencia que el Maestro aquí no se identifica ni se considera un hidalgo. Sin embargo, si analizamos la cita 13 del Libro IX nos encontramos con la siguiente reflexión: tras la decisión de instalarse Confucio en entre los nueve pueblos bárbaros del este, uno de sus discípulos le recuerda que se trata de pueblos salvajes y le pregunta qué piensa hacer allí; entonces el Maestro contesta: “viviendo entre ellos un hidalgo, ¿qué salvajismo tendrían?” Ésta es una clara revelación por parte de Confucio de que se considera a sí mismo un hidalgo.
4. Enunciados en tercera persona alternando indistintamente la figura del Maestro con el hidalgo: El tono del Libro X es completamente diferente al del resto de libros. En este libro, un narrador en tercera persona explica diferentes actitudes del Maestro frente a diferentes situaciones de la vida. De repente, en la reflexión 6, el narrador sustituye al sujeto (Maestro) por Hidalgo, dando a entender que el propio narrador de las reflexiones también considera a Confucio como un hidalgo.

Ante tal diversidad, sólo cabe reflexionar sobre la categoría que ocuparía el gran Maestro. Gracias a las numerosas reflexiones que él mismo hace acerca de la conducta propia de un hidalgo y las extensas aportaciones de los discípulos acerca de la figura del Maestro (que todas concuerdan con la propia conducta del hidalgo), todo apunta a que Confucio sí puede ser considerado un auténtico hidalgo. Pero, siguiendo la clasificación comentada en el gráfico, ¿deberíamos únicamente catalogarlo como una persona noble o quizá deberíamos ascenderle a la categoría de sabio?


Dolors Folch hace la siguiente aportación referente a la reflexión II-4:
“El Maestro dijo: A los quince años, tuve voluntad de aprender. A los trenita, me consolidé. A los cuarenta, me abandonaron las incertidumbres. A los cincuenta, adquirí consciencia del mandato del cielo. A los sesenta, llegué a tener buen oído. A mis setenta, puedo ya seguir los deseos de mi corazón sin infringir las normas”

“aquestes sis frases són més que un itinerari personal: de fet, descriuen les etapes successives d’interiorització del Dao, el Camí.” [5]

Evidenciados los grandes conocimientos y sabiduría que aportaba en todas sus reflexiones, personalmente me atrevería a incluirle entre los sabios.
[1] CONFUCIO (Maestro Kong), Lun Yu Reflexiones y ensñanzas. Traducción del chino, introducción y notas de Anne-Hélène Suárez. 1ª edición. Barcelona: Cairos, 1997. Página 14
[2] FOLCH, Dolors. La construcció de Xina. 1a edició. Barcelona: Empúries, 2001. Página 123
[3] CONFUCIUS. The analects of Confucius, Translation and notes by Simon Leys. New York: W.W.Norton & Company, 1997. Página XXVII
[4] CONFUCIUS, Op. Cit.
[5] FOLCH, p.111
BIBLIOGRAFÍA

- CONFUCIO (Maestro Kong), Lun Yu Reflexiones y ensñanzas. Traducción del chino, introducción y notas de Anne-Hélène Suárez. 1ª edición. Barcelona: Cairos, 1997.

- CONFUCIUS. The analects of Confucius, Translation and notes by Simon Leys. New York: W.W.Norton & Company, 1997.

- FOLCH, Dolors. La construcció de Xina. 1a edició. Barcelona: Empúries, 2001.

- REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario de la Lengua Española. Madrid: Espasa Calpe, 1992.

- UNIVERSITAT OBERTA DE CATALUNYA. Pensament i religió a l’Àsia Oriental. Barcelona: UOC, 2008.

20 de noviembre de 2007

Constitución Japonesa de 1946

PREFACE

We, the Japanese people, acting through our duly elected representatives in the National Diet, determined that we shall secure for ourselves and our posterity the fruits of peaceful cooperation with all nations and the blessings of liberty throughout this land, and resolved that never again shall we be visited with the horrors of war through the action of government, do proclaim that sovereign power resides with the people and do firmly establish this Constitution.

Government is a sacred trust of the people, the authority for which is derived from the people, the powers of which are exercised by the representatives of the people, and the benefits of which are enjoyed by the people. This is a universal principle of mankind upon which this Constitution is founded. We reject and revoke all constitutions, laws ordinances, and rescripts in conflict herewith. We, the Japanese people, desire peace for all time and are deeply conscious of the high ideals controlling human relationship and we have determined to preserve our security and existence, trusting in the justice and faith of the peace-loving peoples of the world. We desire to occupy an honored place in an international society striving for the preservation of peace, and the banishment of tyranny and slavery, oppression and intolerance for all time from the earth. We recognize that all peoples of the world have the right to live in peace, free from fear and want. We believe that no nation is responsible to itself alone, but that laws of political morality are universal; and that obedience to such laws is incumbent upon all nations who would sustain their own sovereignty and justify their sovereign relationship with other nations. We, the Japanese people, pledge our national honor to accomplish these high ideals and purposes with all our resources.


CHAPTER I: THE EMPEROR

Article 1: The Emperor shall be the symbol of the State and the unity of the people, deriving his position from the will of the people with whom resides sovereign power.

Article 2: The Imperial Throne shall be dynastic and succeeded to in accordance with the Imperial House Law passed by the Diet.

Article 3: The advice and approval of the Emperor in matters of state, and the Cabinet shall be responsible therefor.

Article 4: The Emperor shall perform only such acts in matters of state as are provided for in this Constitution and he shall not have powers related to government. 2) The Emperor may delegate the performance of his acts in matters of state as may be provided for by law.

Article 5: When, in accordance with the Imperial House Law, a Regency is established, the Regent shall perform his acts in matters of state in the Emperor's name. In this case, paragraph one of the preceding Article will be applicable.

Article 6: The Emperor shall appoint the Prime Minister as designated by the Diet. Emperor shall appoint the Chief Judge of the Supreme Court as designated by the Cabinet.

Article 7: The Emperor shall, with the advice and approval of the Cabinet, perform the following acts in matters of state on behalf of the people:

(1) Promulgation of amendments of the constitution, laws, cabinet orders and treaties.
(2) Convocation of the Diet.
(3) Dissolution of the House of Representatives.
(4) Proclamation of general election of members of the Diet.
(5) Attestation of the appointment and dismissal of Ministers of State and other officials as provided for by law, and of full powers and credentials of Ambassadors and Ministers.
(6) Attestation of general and special amnesty, commutation of punishment, reprieve, and restoration of rights.
(7)Awarding of honors.
(8) Attestation of instruments of ratification and other diplomatic documents as provided for by law.
(9) Receiving foreign ambassadors and ministers.
(10) Performance of ceremonial functions.

Article 8: No property can be given to, or received by, the Imperial House, nor can any gifts be made therefrom, without the authorization of the Diet.


CHAPTER II: RENUNCIATION OF WAR

Article 9: Aspiring sincerely to an international peace based on justice and order, the Japanese people forever renounce war as a sovereign right of the nation and the threat or use of force as means of settling international disputes. 2) In order to accomplish the aim of the preceding paragraph, land, sea, and air forces, as well as other war potential, will never be maintained. The right of belligerency of the state will not be recognized.


CHAPTER III: RIGHTS AND DUTIES OF THE PEOPLE

Article 10: The conditions necessary for being a Japanese national shall be determined by law.

Article 11: The people shall not be prevented from enjoying any of the fundamental human rights. These fundamental human rights guaranteed to the people by this Constitution shall be conferred upon the people of this and future generations as eternal and inviolate rights.

Article 12: The freedoms and rights guaranteed to the people by this Constitution shall be maintained by the constant endeavor of the people, who shall refrain from any abuse of these freedoms and rights and shall always be responsible for utilizing them for the public welfare.

Article 13: All of the people shall be respected as individuals. Their right to life, liberty, and the pursuit of happiness shall, to the extent that it does not interfere with the public welfare, be the supreme consideration in legislation and in other governmental affairs.

Article 14: All of the people are equal under the law and there shall be no discrimination in political, economic or social relations because of race, creed, sex, social status or family origin. 2) Peers and peerage shall not be recognized. 3) No privilege shall accompany any award of honor, decoration or any distinction, nor shall any such award be valid beyond the lifetime of the individual who now holds or hereafter may receive it.

Article 15: The people have the inalienable right to choose their public officials and to dismiss them. 2) All public officials are servants of the whole community and not of any group thereof. 3) Universal adult suffrage is guaranteed with regard to the election of public officials. 4) In all elections, secrecy of the ballot shall not be violated. A voter shall not be answerable, publicly or privately, for the choice he has made.

Article 16: Every person shall have the right of peaceful petition for the redress of damage, for the removal of public officials, for the enactment, repeal or amendment of laws, ordinances or regulations and for other matters; nor shall any person be in any way discriminated against for sponsoring such a petition.

Article 17: Every person may sue for redress as provided by law from the State or a public entity, in case he has suffered damage through illegal act of any public official.

Article 18: No person shall be held in bondage of any kind. Involuntary servitude, except as punishment for crime, is prohibited.

Article 19: Freedom of thought and conscience shall not be violated.

Article 20: Freedom of religion is guaranteed to all. No religious organization shall receive any privileges from the State, nor exercise any political authority. 2) No person shall be compelled to take part in any religious acts, celebration, rite or practice. 3) The State and its organs shall refrain from religious education or any other religious activity.

Article 21: Freedom of assembly and association as well as speech, press and all other forms of expression are guaranteed. 2) No censorship shall be maintained, nor shall the secrecy of any means of communication be violated.

Article 22: Every person shall have freedom to choose and change his residence and to choose his occupation to the extent that it does not interfere with the public welfare. 2) Freedom of all persons to move to a foreign country and to divest themselves of their nationality shall be inviolate.

Article 23: Academic freedom is guaranteed.

Article 24: Marriage shall be based only on the mutual consent of both sexes and it shall be maintained through mutual cooperation with the equal rights of husband and wife as a basis. 2) With regard to choice of spouse, property rights, inheritance, choice of domicile, divorce and other matters pertaining to marriage and the family, laws shall be enacted from the standpoint of individual dignity and the essential equality of the sexes.

Article 25: All people shall have the right to maintain the minimum standards of wholesome and cultured living. 2) In all spheres of life, the State shall use its endeavors for the promotion and extension of social welfare and security, and of public health.

Article 26: All people shall have the right to receive an equal education correspondent to their ability, as provided for by law. 2) All people shall be obligated to have all boys and girls under their protection receive ordinary education as provided for by law. Such compulsory education shall be free.

Article 27: All people shall have the right and the obligation to work. 2) Standards for wages, hours, rest and other working conditions shall be fixed by law. 3) Children shall not be exploited.

Article 28: The right of workers to organize and to bargain and act collectively is guaranteed.

Article 29: The right to own or to hold property is inviolable. 2) Property rights shall be defined by law, in conformity with the public welfare. 3) Private property may be taken for public use upon just compensation therefor.

Article 30: The people shall be liable to taxation as provided for by law.

Article 31: No person shall be deprived of life or liberty, nor shall any other criminal penalty be imposed, except according to procedure established by law.Article 32: No person shall be denied the right of access to the courts.

Article 33: No person shall be apprehended except upon warrant issued by a competent judicial officer which specifies the offense with which the person is charged, unless he is apprehended, the offense being committed.

Article 34: No person shall be arrested or detained without being at once informed of the charges against him or without the immediate privilege of counsel; nor shall he be detained without adequate cause; and upon demand of any person such cause must be immediately shown in open court in his presence and the presence of his counsel.

Article 35: The right of all persons to be secure in their homes, papers and effects against entries, searches and seizures shall not be impaired except upon warrant issued for adequate cause and particularly describing the place to be searched and things to be seized, or except as provided by Article 33. 2) Each search or seizure shall be made upon separate warrant issued by a competent judicial officer.

Article 36: The infliction of torture by any public officer and cruel punishments are absolutely forbidden.

Article 37: In all criminal cases the accused shall enjoy the right to a speedy and public trial by an impartial tribunal. 2) He shall be permitted full opportunity to examine all witnesses, and he shall have the right of compulsory process for obtaining witnesses on his behalf at public expense. 3) At all times the accused shall have the assistance of competent counsel who shall, if the accused is unable to secure the same by his own efforts, be assigned to his use by the State.

Article 38: No person shall be compelled to testify against himself. 2) Confession made under compulsion, torture or threat, or after prolonged arrest or detention shall not be admitted in evidence. 3) No person shall be convicted or punished in cases where the only proof against him is his own confession.

Article 39: No person shall be held criminally liable for an act which was lawful at the time it was committed, or of which he had been acquitted, nor shall he be placed in double jeopardy.

Article 40: Any person may, in case he is acquitted after he has been arrested or detained, sue the State for redress as provided for by law.


CHAPTER IV: THE DIET

Article 41: The Diet shall be the highest organ of the state power, and shall be the sole law-making organ of the State.

Article 42: The Diet shall consist of two Houses, namely the House of Representatives and the House of Councillors.

Article 43: Both Houses shall consist of elected members, representative of all the people. 2) The number of the members of each House shall be fixed by law

.Article 44: The qualifications of members of both Houses and their electors shall be fixed by law. However, there shall be no discrimination because of race, creed, sex, social status, family origin, education, property or income.

Article 45: The term of office of members of the House of Representatives shall be four years. However, the term shall be terminated before the full term is up in case the House of Representatives is dissolved.

Article 46: The term of office of members of the House of Councillors shall be six years, and election for half the members shall take place every three years.

Article 47: Electoral districts, method of voting and other matters pertaining to the method of election of members of both Houses shall be fixed by law.Article 48: No person shall be permitted to be a member of both Houses simultaneously.

Article 49: Members of both Houses shall receive appropriate annual payment from the national treasury in accordance with law.

Article 50: Except in cases as provided for by law, members of both Houses shall be exempt from apprehension while the Diet is in session, and any members apprehended before the opening of the session shall be freed during the term of the session upon demand of the House.

Article 51: Members of both Houses shall not be held liable outside the House for speeches, debates or votes cast inside the House.Article 52: An ordinary session of the Diet shall be convoked once per year. Article 53: The Cabinet may determine to convoke extraordinary sessions of the Diet. When a quarter or more of the total members of either House makes the demand, the Cabinet must determine on such convocation.

Article 54: When the House of Representatives is dissolved, there must be a general election of members of the House of Representatives within forty(40) days from the date of dissolution, and the Diet must be convoked within thirty(30) days from the date of the election. 2) When the House of Representatives is dissolved, the House of Councillors is closed at the same time. However, the Cabinet may, in time of national emergency, convoke the House of Councillors in emergency session. 3) Measures taken at such session as mentioned in the proviso of the preceding paragraph shall be provisional and shall become null and void unless agreed to by the House of Representatives within a period of ten(10) days after the opening of the next session of the Diet.

Article 55: Each House shall judge disputes related to qualifications of its members. However, in order to deny a seat to any member, it is necessary to pass a resolution by a majority of two-thirds or more of the members present.

Article 56: Business cannot be transacted in either House unless one-third or more of total membership is present. 2) All matters shall be decided, in each House, by a majority of those present, except as elsewhere provided for in the Constitution, and in case of a tie, the presiding officer shall decide the issue.

Article 57: Deliberation in each House shall be public. However, a secret meeting may be held where a majority of two-thirds or more of those members present passes a resolution therefor. 2) Each House shall keep a record of proceedings. This record shall be published and given general circulation, excepting such parts of proceedings of secret session as may be deemed to require secrecy. 3) Upon demand of one-fifth or more of the members present, votes of the members on any matter shall be recorded in the minutes.

Article 58: Each House shall select its own president and other officials. 2) Each House shall establish its rules pertaining to meetings, proceedings and internal discipline, and may punish members for disorderly conduct. However, in order to expel a member, a majority of two-thirds or more of those members present must pass a resolution thereon.

Article 59: A bill becomes a law on passage by both Houses, except as otherwise provided for by the Constitution. 2) A bill, which is passed by the House of Representatives, and upon which the House of Councillors makes a decision different from that of the House of Representatives, becomes a law when passed a second time by the House of Representatives by a majority of two-thirds or more of the members present. 3) The provision of the preceding paragraph does not preclude the House of Representatives from calling for the meeting of a joint committee of both Houses, provided for by law. 4) Failure by the House of Councillors to take final action within sixty (60) days after receipt of a bill passed by the House of Representatives, time inrecess excepted, may be determined by the House of Representatives to constitute a rejection of the said bill by the House of Councillors.

Article 60: The budget must first be submitted to the House of Representatives. 2) Upon consideration of the budget, when the House of Councillors makes a decision different from that of the House of Representatives, and when no agreement can be reached even through a joint committee of both Houses, provided for by law, or in the case of failure by the House of Councillors to take final action within thirty(30) days, the period of recess excluded, after the receipt of the budget passed by the House of Representatives, the decision of the House of Representatives shall be the decision of the Diet.

Article 61: The second paragraph of the preceding Article applies also to the Diet approval required for the conclusion of treaties.

Article 62: Each House may conduct investigations in relation to government, and may demand the presence and testimony of witnesses, and the production of records.

Article 63: The Prime Minister and other Ministers of State may, at any time, appear in either House for the purpose of speaking on bills, regardless of whether they are members of the House or not. They must appear when their presence is required in order to give answers or explanations.Article 64: The Diet shall set up an impeachment court from among the members of both Houses for the purposes of trying those judges against whom removal proceedings have been instituted. 2) Matters relating to impeachment shall be provided for by law.


CHAPTER V: THE CABINET

Article 65: Executive power shall be vested in the Cabinet.

Article 66: The Cabinet shall consist of the Prime Minister, who shall be its head, and other Ministers of State, as provided for by law. 2) The Prime Minister and other Ministers of State must be civilians. 3) The Cabinet shall, in the exercise of executive power, be collectively responsible to the Diet.

Article 67: The Prime Minister shall be designated from among the members of the Diet by a resolution of the Diet. This designation shall precede all other business. 2) If the House of Representatives and the House of Councillors disagree and if no agreement can be reached even through a joint committee of both Houses, provided for by law, or the House of Councillors fails to make designation within ten(10) days, exclusive of the period of recess, after the House of Representatives has made designation, the decision of the House of Representatives shall be the decision of the Diet.

Article 68: The Prime Minister shall appoint the Ministers of State. However, a majority of their number must be chosen from among the members of the Diet. 2) The Prime Minister may remove the Ministers of State as he chooses.

Article 69: If the House of Representatives passes a non-confidence resolution, or rejects a confidence resolution, the Cabinet shall resign en masse, unless the House of Representatives is dissolved within ten(10) days.

Article 70: When there is a vacancy in the post of Prime Minister, or upon the first convocation of the Diet after a general election of members of the House of Representatives, the Cabinet shall resign en masse.

Article 71: In the cases mentioned in the two preceding Articles, the Cabinet shall continue its functions until the time when a new Prime Minister is appointed.

Article 72: The Prime Minister, representing the Cabinet, submits bills, reports on general national affairs and foreign relations to the Diet and exercises control and supervision over various administrative branches.

Article 73: The Cabinet shall, in addition to other general administrative functions, perform the following functions: (1) Administer the law faithfully; conduct affairs of state. (2) Manage foreign affairs. (3) Conclude treaties. However, it shall obtain prior or, depending on circumstances sudsequent approval of the Diet. (4) Administer the civil service, in accordance with standards established by law. (5) Prepare the budget, and present it to the cabinet orders in order to execute the provisions of this Constitution and of the law. However, it cannot include penal provisions in such cabinet orders unless authorized by such law. (7) Decide on general amnesty, special amnesty, commutation of punishment, reprieve, and restoration of rights.Article 74: All laws and cabinet orders shall be signed by the competent Minister of State and countersigned by the Prime Minister.

Article 75: The Ministers of State shall not, during their tenure of office, be subject to legal action without the consent of the Prime Minister. However, the right to take that action is not impaired hereby.


CHAPTER VI: JUDICIARY

Article 76: The whole judicial power is vested in a Supreme Court and in such inferior courts as are established by law. 2) No extraordinary tribunal shall be established, nor shall any organ or agency of the Executive be given final judicial power. 3) All judges shall be independent in the exercise of their conscience and shall be bound only by this Constitution and the laws.

Article 77: The Supreme Court is vested with the rule-making power under which it determines the rules of procedure and of practice, and of matters relating to attorneys, the internal discipline of the courts and the administration of judicial affairs. 2) Public procurators shall be subject to the rule-making power of the Supreme Court. 3) The Supreme Court may delegate the power to make rules for inferior courts to such courts.

Article 78: Judges shall not be removed except by public impeachment unless judicially declared mentally or physically incompetent to perform official duties. No disciplinary action against judges shall be administered by any executive organ or agency.

Article 79: The Supreme Court shall consist of a Chief Judge and such number of judges as may be determined by law; all such judges excepting the Chief Judge shall be appointed by the Cabinet. 2) The appointment of the judges of the Supreme Court shall be reviewed by the people at the first general election of members of the House of Representatives following their appointment, and shall be reviewed again at the first general election of members of the House of Representatives after a lapse of ten (10) years, and in the same manner thereafter.

Article 80: The judges of the inferior courts shall be appointed by the Cabinet from a list of persons nominated by the Supreme Court. All such judges shall hold office for a term of ten(10) years with privilege of reappointment, provided that they shall be retired upon the attainment of the age as fixed by law. 2) The judges of the inferior courts shall receive, at regular stated intervals, adequate compensation which shall not be decreased during their terms of office.

Article 81: The Supreme Court is the court of last resort with power to determine the constitutionality of any law, order, regulation or official act.

Article 82: Trials shall be conducted and judgement declared publicly.2) Where a court unanimously determines publicity to be dangerous to public order or morals, a trial may be conducted privately, but trials of political offenses, offenses involving the press or cases wherein the rights of people as guaranteed in CHAPTER III of this Constitution are in question shall always be conducted publicly.


CHAPTER VII: FINANCE

Article 83: The power to administer national finances shall be exercised as the Diet shall determine.

Article 84: No new taxes shall be imposed or existing ones modified except by law or under such conditions as law may prescribe.

Article 85: No money shall be expended, nor shall the State obligate itself, except as authorized by the Diet.Article 86: The Cabinet shall prepare and submit to the Diet for its consideration and decision a budget for each fiscal year.

Article 87: In order to provide for unforeseen deficiencies in the budget, a reserve fund may be authorized by the Diet to be expended upon the responsibility of the Cabinet must get subsequent approval of the Diet for all payments from the reserve fund.
Article 88: All property of the Imperial Household shall belong to the State. All expenses of the Imperial Household shall be appropriated by the Diet in the budget.

Article 89: No public money or other property shall be expended or appropriated for the use, benefit or maintenance of any religious institution or association, or for any charitable, educational or benevolent enterprises not under the control of public authority.

Article 90: Final accounts of the expenditures and revenues of the State shall be audited annually by a Board of Audit and submitted by the Diet, together with the statement of audit, during the fiscal year immediately following the period covered. 2) The organization and competency of the Board of Audit shall be determined by law.

Article 91: At regular intervals and at least annually the Diet and the people on the state of national finances.


CHAPTER VIII: LOCAL SELF-GOVERNMENT

Article 92: Regulations concerning organization and operations of local public entities shall be fixed by law in accordance with the principle of local autonomy.

Article 93: The local public entities shall establish assemblies as their deliberative organs, in accordance with law. 2) The chief executive officers of all local public entities, the members of their assemblies, and such other local officials as may be determined by law shall be elected by direct popular vote within their several communities.

Article 94: Local public entities shall have the right to manage their property, affairs and administration and to enact their own regulations within law.

Article 95: A special law, applicable only to one local public entity, cannot be enacted by the Diet without the consent of the majority of the voters of the local public entity concerned, obtained in accordance with law.


CHAPTER IX: AMENDMENTS

Article 96: Amendments to this Constitution shall be initiated by the Diet, through a concurring vote of two-thirds or more of all the members of each House and shall thereupon be submitted to the people for ratification, which shall require the affirmative vote of a majority of all votes cast thereon, at a special referendum or at such election as the Diet shall specify. 2) Amendments when so ratified shall immediately be promulgated by the Emperor in the name of the people, as an integral part of this Constitution.


CHAPTER X: SUPREME LAW

Article 97: The fundamental human rights by this Constitution guaranteed to the people of Japan are fruits of the age-old struggle of man to be free; they have survived the many exacting tests for durability and are conferred upon this and future generations in trust, to be held for all time inviolate.

Article 98: This Constitution shall be the supreme law of the nation and no law, ordinance, imperial rescript or other act of government, or part thereof, contrary to the provisions hereof, shall have legal force or validity. 2) The treaties concluded by Japan and established laws of nations shall be faithfully observed.

Article 99: The Emperor or the Regent as well as Ministers of State, members of the Diet, judges, and all other public officials have the obligation to respect and uphold this Constitution.


CHAPTER XI: SUPPLEMENTARY PROVISIONS

Article 100: This Constitution shall be enforced as from the day when the period of six months will have elapsed counting from the day of its promulgation. 2) The enactment of laws necessary for the enforcement of this Constitution, the election of members of the House of Councillors and the procedure for the convocation of the Diet and other preparatory procedures necessary for the enforcement of this Constitution may be executed before the day prescribed in the preceding paragraph.

Article 101: If the House of Councillors is not constituted before the effective date of this Constitution, the House of Representatives shall function as the Diet until such time as the House of Councillors shall be constituted.

Article 102: The term of office for half the members of the House of Councillors serving in the first term under this Constitution shall be three years. Members falling under this category shall be determined in accordance with law.

Article 103: The Ministers of State, members of the House of Representatives, and judges in office on the effective date of this Constitution, and all other public officials who occupy positions corresponding to such positions as are recognized by this Constitution shall not forfeit their positions automatically on account of the enforcement of this Constitution unless otherwise specified by law. When, however, successors are elected or appointed under the provisions of this Constitution, they shall forfeit their positions as a matter of course.


THE PROMULGATION OF THE CONSTITUTION OF JAPAN (November 3, 1946)

I rejoice that the foundation for the construction of a new Japan has been laid according to the will of the Japanese people, and hereby sanction and promulgate the amendments of the Imperial Japanese Constitution effected following the consultation with the Privy Council and the decision of the Imperial Diet made in accordance with Article 73 of the said Constitution.

Signed: HIROHITO,
Seal of the Emperor,

This third day of the eleventh month of the twenty-first year of Showa (November 3, 1946).

Countersigned:

Prime Minister and concurrently Minister for Foreign Affairs YOSHIDA Shigeru,
Minister of State Baron SHIDEHARA Kijuro,
Minister of Justice KIMURA Tokutaro,
Minister for Home Affairs OMURA Seiichi,
Minister of Education TANAKA Kotaro,
Minister of Agriculture and Forestry WADA Hiroo,
Minister of State SAITO Takao,
Minister of Communication HITOTSUMATSU Sadayoshi,
Minister of Commerce and Industry HOSHIJIMA Jiro,
Minister of Welfare KAWAI Yoshinari,
Minister of State UEHARA Etsujiro,
Minister of Transportation HIRATSUKA Tsunejiro,
Minister of Finance ISHIBASHI Tanzan,
Minister of State KANAMORI Tokujiro,
Minister of State ZEN Keinosuke.

15 de septiembre de 2007

Interpretación de imágenes

Los seres humanos disponemos de la prodigiosa capacidad del lenguaje como medio para comunicarnos. A través del lenguaje somos capaces de entablar relaciones, de informar, de transmitir, de compartir, de abstraer y también de conceptualizar. No obstante, el lenguaje carece de sentido por sí sólo, si no va acompañado por un contexto cultural y social que permita a los hablantes la correcta comprensión de todo lo que se está transmitiendo, puesto que la lengua actúa como reflejo de una cultura, de una sociedad[1]. Sin embargo, el lenguaje no es el único medio de comunicación existente y posible capaz de manifestar un concepto. Un objeto cualquiera se puede convertir en un medio para comprender una determinada experiencia o para penetrar en una realidad que vamos a poder captar en menor o mayor medida hasta llegar a convertirse en una realidad accesible.

Gracias a este fenómeno, podemos acercarnos a otras culturas de una manera muy directa; sería posible conseguir unos conocimientos sobre determinados aspectos muy similares a los que nos podría proporcionar el conocimiento profundo de una lengua. Como hemos visto anteriormente, una lengua y todos los elementos que la componen tienen la capacidad de transmitir cultura, pero quizá sea en este sentido en que surgió la expresión “una imagen vale más que mil palabras”. Obviamente, el grado de comprensión de todo lo que un objeto es capaz de transmitir dependerá del nivel de conocimiento del observador, ya que como afirman Hodge & Louie habrá “...readers who feel knowledgeable, included in an elite, and others who feel excluded, ignorant”[2], generando diferentes lecturas. A pesar de ello, ese objeto generará una lectura y, por consiguiente, un acercamiento al contexto cultural y social al que pertenece, aportando una información adicional a la que aparentemente nos muestra. Para ilustrar esta afirmación tomemos como ejemplo una fotografía tomada en una calle cualquiera de la ciudad de Pequín:





Un primer vistazo a esta fotografía podría revelar que se trata de una situación cotidiana en la que unos ciudadanos chinos realizan sus tareas diarias. Veamos en qué medida cambia la interpretación de esta fotografía. Un espectador con total desconocimiento de la cultura china, captará una serie de mensajes automáticos que le transportarán a la realidad social china, a pesar de su absoluto desconocimiento de la misma. Este observador fijará su atención, probablemente de inmediato, en tres aspectos muy llamativos en la fotografía: la cantidad de carteles escritos en chino, las numerosas bicicletas estacionadas en la acera y la basura acumulada en el suelo. Sólo con fijarse en estos tres elementos, nuestro hipotético sujeto se estaría forjando una imagen social de la realidad china y estaría conformando el principio de una idea más o menos real de esta sociedad: en todos los edificios chinos hay rótulos, los chinos se desplazan en bicicleta y no tienen conciencia de la limpieza urbana. Ésta, por más que resulte genérica y superficial, no deja de ser una percepción cercana a la realidad del país, a la que se ha llegado sin tener sin haber tenido que leer ningún libro o aprender la lengua china que también podría haberle acercado al mismo punto; lo ha conseguido leyendo -en su sentido metafórico- una fotografía que aparentemente no mostraba más que una situación cotidiana.



¿Qué sucede con un observador más experimentado? Indiscutiblemente, el espectador con unos conocimientos más profundos sobre la cultura china, captará una serie de elementos presentes en la fotografía que son igualmente ilustrativos del modus vivendi de los chinos, pero en cualquier caso, también destacaría los tres elementos percibidos por el anterior sujeto, si bien con unos matices diferentes. Cierto es que si por algo destaca la arquitectura urbana actual en China es por la presencia masiva de rótulos, pero hay que tener muy presente que todos ellos tienen la misión de aportar una información determinada y que no son un puro elemento decorativo. La cantidad extremada de rótulos, a veces superpuestos o pegados los unos sobre los otros (como en la fotografía) es una muestra de la importancia de los establecimientos chinos. Las ciudades china están atestadas de ciudadanos que requieren cubrir toda una serie de necesidades básicas (alimentarias, domésticas y personales). Para ello están los numerosísimos establecimientos, los unos al lado de los otros, los cuales deben publicitar sus productos de la manera más visual posible, no sólo para informar a los posibles consumidores, sino que también para luchar contra la feroz competencia. Asimismo, en la gran mayoría de estos rótulos predomina el color rojo (en las letras o en el fondo) -color de la buena suerte según el simbolismo chino- y quizá esto no sea casual. En un país de grandes supersticiones, este hecho puede aportar una información suplementaria en cuanto a la buena fortuna que augura al comercio el hecho de tener un rótulo decorado en rojo. Respecto a las bicicletas, al observador inexperto seguramente le habría llamado la atención el número considerable de éstas en una proporción de espacio tan pequeño, pero es que sin duda éste es un factor muy destacable en la sociedad china: las ciudades abarrotadas de gente, la falta de espacio, el precio del combustible y del mantenimiento de los coches y de sus impuestos de matriculación, la altísima contaminación de las ciudades, la herencia de la tradición rural y el nivel adquisitivo de la clase media china, son las principales causas que pueden desprenderse, al mirar esta fotografía, sobre los posibles motivos de que prácticamente cada ciudadano chino posea esta medio de transporte. En cuanto a la suciedad, China no está precisamente considerada como un país destacable por su higiene y, al igual que sucedía con los dos elementos anteriores, esto también se refleja en la fotografía propuesta. En una pequeña porción de acera, se acumula una cantidad considerable de basura. Ésta es una realidad en la sociedad china, en la que existen costumbres poco higiénicas como el arrojar basura o escupir en el suelo, fruto de una carencia de normas de urbanidad y de civismo, que hasta la fecha (y con motivo de los Juegos Olímpicos) el gobierno del país no se ha preocupado en solventar.

Por lo tanto, una vez analizados los tres elementos más destacables de la foto, podemos ver no sólo cómo ambos espectadores resaltarían los mismos elementos, sino que además estos elementos se acercan mucho a la realidad social china y consecuentemente aportan una información bastante precisa de la China actual. Pero avanzando más sobre esta línea, veamos qué más información complementaria puede ofrecernos esta foto. En primer lugar, es importante destacar la gran cantidad de aparatos de aire acondicionado que suspenden de las fachadas de los edificios. El observador, por mucho que desconozca el clima que caracteriza a esta ciudad, debe presuponer que los veranos son tan extremadamente calurosos que todas las viviendas poseen una máquina de aire acondicionado para poder soportarlos. En segundo lugar, sólo con observar las ropas de las personas que aparecen en la foto, podemos deducir dos valoraciones: por un lado, la ropa utilizada por todos es sencilla, lo que denota que el nivel adquisitivo de la población es medio-bajo; por el otro, la poca combinación de las prendas por algunos de ellos, pueden hacer pensar en que no existe una preocupación extrema por la estética. Si observamos igualmente el aspecto de todas estas personas, vemos claramente que todos sin excepción son muy delgados, especialmente las mujeres, con lo que podemos concluir que la mayoría de la población china es muy delgada. Incluso podemos especular sobre las posibles causas (comen poco, comen sano, genética, practican mucho ejercicio -al ir en bicicleta-, etc.), aunque es posible que simplemente sea una cuestión de mentalidad, heredada del pensamiento de la escuela confuciana de filosofía idealista en la cual la mujer se encontraba bajo la influencia del hombre y como muestra de esta debilidad el ideal de belleza femenina impuesto era el de delgadez. En tercer lugar, cabría mencionar que la fotografía evidencia de forma clara la dicotomía “tradición-modernidad” que se está viviendo en toda China: los farolillos rojos de la derecha -símbolo de tradición popular y festiva en China desde épocas muy remotas- comparten escenario con el enorme cartel del “cibercafé” [网吧] -símbolo absoluto de progreso tecnológico y de modernidad-; asimismo, el automóvil denota la una manifestación de la elevación del nivel de vida del pueblo chino, frente a las bicicletas ya comentadas. Finalmente, señalaríamos también que la presencia de un militar en este escenario recuerda el sistema político en el que está inmerso el país.

Toda esta información ha sido proporcionada por una sola fotografía y de ahí brota la importancia del análisis de la misma, por el alto valor comunicativo que tiene. No cabe duda de que, independientemente del nivel de conocimiento del observador, todo elemento aporta significado sobre la cultura a la cual pertenece y gracias a su contemplación podemos perfilar una idea muy certera sobre su sociedad, más allá de las barreras lingüísticas o de la ignorancia. Se trata de una fuente de información más accesible e inmediata que las propias lenguas o los libros escritos. El observador se beneficia de esta aproximación a una realidad de acontecimientos lejanos. Es una comunicación a través de símbolos y signos que basa su atención en elementos visuales para proporcionar una respuesta que transmite ideas e impresiones. Los datos que nos facilitan estos objetos evocan escenas directas sobre un panorama más amplio, pero real, al igual que el que pueden ofrecer las lenguas y, por lo tanto, podemos entender que tanto las lenguas como los objetos culturales de un país son “documentos” que actúan como un elemento fundamental de una colectividad para la comprensión de su sociedad.



[1] MARTÍNEZ ROBLES, D. Llengua i societat, Módul 5, Barcelona, FUOC., 2006, p.5
[2] Hodge, Bob and Louie, Kam. The Politics of Chinese Language and Culture. The Art of Reading Dragons. London and New York: Routledge, 1998, p.8.

29 de junio de 2007

Éxitos y retos de la economía china

Es indiscutible que el país sigue contando con una serie de problemas serios que pueden hacer cuestionar el éxito y la perpetuidad de la economía china.

Gracias al enorme crecimiento económico, los índices de pobreza se han reducido considerablemente; no obstante, son muchas las dificultades para continuar reduciéndola, teniendo en cuenta la gran masa de población y las desigualdades dentro de la misma. Así pues, tenemos que las desigualdades entre campo y ciudad siguen creciendo, lo que provoca grandes éxodos rurales hacia las zonas más urbanas. Los recién llegados no cuentan ni con trabajo ni con vivienda, con lo deben afrontar situaciones bastante dramáticas. De la misma manera, también existen grandes diferencias entre las distintas regiones del país, puesto que no todas están preparadas para una apertura comercial ni todas son susceptibles de ser objeto de inversiones extranjeras, ya que gran parte de las zonas altas, las del interior o las desérticas no son aptas para la producción agrícola.

Por supuesto, el gobierno es plenamente consciente del problema de la pobreza y la desigualdad, tal y como lo demuestran las medidas que está tomando para que el problema no se agrave. Mediante la reducción de los impuestos en el campo y el aumento de las prestaciones sociales y de ayudas para mejorar la producción, así como de fomentar los cultivos de mayor valor añadido, la aplicación de la tecnología o la concesión de pequeños préstamos, se intenta combatir la pobreza en el medio rural, mientras que para afrontar la pobreza urbana se ha recurrido a la promoción de empleos privados, a la aplicación de programas de inserción en el mundo laboral urbano y a la prestación de ayudas económicas para los desempleados. El gobierno chino sabe que muchos de los préstamos y de las ayudas no podrán ser afrontadas por los beneficiarios, pero aún así cree que es necesario llevar a cabo estas medidas para intentar reducir la pobreza.
Por otro lado, como consecuencia de la fuerte industrialización y urbanización que está viviendo China, se han desatado una serie de problemas medioambientales, tales como la pérdida de la biodiversidad (con los graves problemas económicos que acarrea), la contaminación tanto del aire, como de las aguas y de la tierra (lo que las convierte en poco cultivables) y el enorme consumo energético y las graves consecuencias ecológicas como el agotamiento de los recursos. El gobierno chino debe afrontar los serios problemas medioambientales que ha generado, mediante los planes de reducción de la contaminación ambiental y de emisión de gases por la combustión de carbón, de búsqueda de alternativas para el consumo de petróleo y de desarrollo de fuentes de energías renovables, como intentan conseguir con la utilización de la Presa de las Tres Gargantas. Sin embargo, el gobierno chino, conocedor del bien con el que cuenta (agua), ha fomentado la construcción de canales hídricos y de enormes presas con el fin de llevar a cabo una política de control del agua, que en un principio parece ser muy beneficiosa para el país, muy a pesar de la fuerte polémica que ha suscitado. Bajo el pretexto de domar las aguas de unos ríos cuya potencia no permiten un uso directo de sus aguas, el gobierno ha impuesto su ley y, me temo que, pensando más en sus propios intereses que no en el fin mismo de la construcción de estas monumentales obras. Y es que el “gigante asiático” una vez más ha de hacer alarde de su fuerza (tanto a nivel nacional como internacional) y que mejor manera que llevar a cabo la construcción una presa majestuosa, que sin duda muestra al mundo el enorme capital, el desarrollo tecnológico y la cantidad de trabajadores cualificados con los cuenta, en definitiva, su enorme potencial. Poco importan al gobierno las críticas por la expropiación de más de un millón de personas, las vidas que se ha cobrado la obra, la amenaza de miles de metros cúbicos de aguas residuales que se van a generar o las consecuencias que puede tener el frenar las inundaciones en determinadas zonas del país. Por esta misma razón, considero que es discutible la manera en que se llevan a cabo las medidas para hacer frente a las debilidades del país. Si bien es muy complicado frenar esta serie de problemas cuando un país se está industrializando a la manera de China (y por ello recibe la cooperación de los países desarrollados), hay algunos aspectos que parecen no estar siendo tratados con la atención que precisan. Me refiero a la falta de esfuerzos por tratar las aguas residuales, que podrían ser reutilizadas en otros usos, o a los pocos logros en el ahorro energético. Concretamente, acerca de este último punto me gustaría matizar que los intereses del gobierno chino sobre la falta de recursos energéticos están desencadenando serios conflictos en el Mar de China por la disputa de la posesión de los yacimientos petrolíferos y de gas. China, con su afán de constatar que es la potencia más peligrosa de Asia Oriental, quiere hacerse con el control de todos los yacimientos del sudeste asiático, entrando en conflicto con todos los países de la ASEAN (incluido Japón). Los problemas medioambientales, así como los problemas energéticos suponen un gran desafío no sólo para China, sino que también para el resto de países, ya que son una amenaza a nivel mundial. Por ejemplo, problemas como la lluvia ácida, la emisión de gases o el excesivo consumo de petróleo y de otros recursos, son problemas que afectan directamente a todo el planeta, ya sea por el deterioro medioambiental general que provocan o por sus repercusiones económicas (calentamiento del planeta, agotamiento de los recursos energéticos mundiales, alza de los precios de los recursos energéticos...).

Hay otros problemas que China necesita solventar para poder seguir prosperando económicamente y sobre los cuales el gobierno ya está trabajando. Encontramos, por ejemplo, la fragilidad del sector bancario. Los bancos son cada vez menos potentes, pues se han visto obligados a conceder préstamos de dudoso cobro a empresas que posiblemente no dispongan de recursos para devolverlos, lo cual puede generar un grave crisis financiera, como nos anuncia Pablo Bustelo en su análisis de la situación económica actual de China, debido a la imposibilidad de los bancos estatales de hacer frente a la competencia de los bancos extranjeros. Asimismo, hay que cubrir la enorme deuda pública generada por la cobertura de los préstamos no cobrados o de los servicios sociales (pensiones, ayudas económicas, protección medioambiental...), misión que recae directamente sobre el sistema financiero del Estado.

Se puede decir que China podría estar sufriendo un sobre-calentamiento de su economía, y es que las inversiones del país están financiadas mediante créditos que podrían no ser rentabilizados, llevando a generar una gran deflación, a una especulación en el sistema inmobiliario, un incremento en las exportaciones y una mayor entrada de capital extranjero. A pesar de los esfuerzos del gobierno para evitar que estos fenómenos lleguen a ratios no controlables (restricciones de créditos bancarios en el sector inmobiliario, prohibición de ciertas empresas a emitir bonos o acciones...), se teme que no sean suficientes. Como bien apuntaba Montserrat Sánchez, es posible que el gobierno chino se encuentre ante el problema de la vital importancia de sus exportaciones, que generan gran parte de las ganancias del país, pero de las cuales dependen para continuar creciendo económicamente, con los riesgos que esto supone (si hay cese de las exportaciones, el país pierde su mayor fuente de ingresos).

25 de mayo de 2007

Maoríes y pueblos indígenas del Pacífico

Cuando hablamos de culturas indígenas, tenemos tendencia a pensar que nos referimos a unos pueblos que no han evolucionado desde sus inicios y cuyas sociedades son excesivamente primitivas. Si analizamos todas las culturas indígenas existentes en el mundo, encontraremos que muchas sí podrían encajar con esta descripción. Sin embargo, muchas otras, simplemente por no seguir el “modelo occidental de sociedad civilizada”, no tienen por qué ser consideradas inferiores. Y es que no nos olvidemos de que muchos de los objetos que utilizamos en nuestras vidas cotidianas provienen de las creaciones que los primeros pobladores llevaron a cabo. Algunos de estos pueblos indígenas llegaron a niveles de avance tan elevados que hoy en día son de admirar. Un claro ejemplo de ello son los maoríes.

Si bien la cultura maorí comparte muchos rasgos con sus vecinos de Australia o de Papúa Nueva Guinea, existen también notables diferencias entre ellos en todos los aspectos. Lo que sí comparten es que la causa principal que les llevó a emigrar de sus lugares de origen era la escasez de comida, con la correspondiente búsqueda de nuevos lugares en los que asentarse. Lo que se suele decir vulgarmente que “la historia siempre se repite” en este caso sería muy acertado, ya que los primeros aborígenes que llegaron a Australia hace unos 50.000 años ya lo hicieron con este propósito. Muchísimos años después, hacia el año 1400 de nuestra era, una gran flota de canoas llegaba a Aotearoa en busca de una tierra mejor. Ambas culturas fueron moviéndose por el nuevo territorio alargando sus raíces, pero, si por un lado, encontramos que los maoríes supieron mantener todas sus costumbres, parece que los pueblos indígenas de Australia fueron bifurcándose, dando origen a nuevas identidades y grupos sociales. Seguramente sea ésta la razón principal que explica la enorme variedad de lenguas que se hablan en estos territorios. De aquí nace la mayor diferencia entre ambas culturas: el reconocimiento de sus lenguas. En el caso de Nueva Zelanda no fue difícil establecer el maorí como idioma cooficial, junto con el inglés a la llegada de los colonos británicos. Sin embargo, y dada la amplísima variedad de lenguas que hablaban los pueblos indígenas de Australia, ¿cómo escoger de entre todas ellas una sola que compartiera cooficialidad? Lo más sencillo para evitar enemistades entre todas las identidades era pues negar la oficialidad de todas ellas.

Otra gran diferencia entre ambas culturas es la adaptación que tuvieron que hacer al nuevo medio. Los maoríes procedían de otras islas de la Polinesia, en las que el clima era habitualmente cálido. Sus costumbres y los productos que cultivaban eran los propios de éste clima. Así pues, cuando intentaron llevar a cabo sus cosechas, éstas fracasaban porque no se adaptaban a un clima mucho más severo, viéndose obligados a modificar su alimentación. Pero el cambio climático al que se vieron sometidos no sólo influyó en su alimentación, sino que también a otros aspectos que guardan enorme relación los unos con los otros y que marcan grandes diferencias con el resto de pueblos indígenas. Los pueblos indígenas de Australia no se encontraron con este problema, aunque ellos se dedicaban básicamente (a parte de a la caza) a la recolección de verduras, raíces, frutos, huevos, etc…

Con la llegada del frío, tuvieron que resolver un gran problema: ¿cómo iban a resguardarse de las bajas temperaturas? De una banda, aprovecharon el pelaje de los animales que les rodeaban para fabricarse vestimentas que les protegieran de las gélidas temperaturas. De otra banda, aunque en un principio se refugiaban en cuevas, tuvieron la necesidad de desarrollar una arquitectura doméstica. Los pueblos indígenas de Australia no dieron importancia a esta necesidad y no llevaron a cabo viviendas al estilo maorí, ya que solían resguardarse en cuevas. A raíz de esta diferencia, nació la necesidad de los maorí de asentarse en un lugar determinado. Si se considera que los pueblos indígenas eran pueblos nómadas que se trasladaban de un lugar a otro siguiendo los cambios estacionales, los maorí fueron asentándose poco a poco. Pese a ello, en ocasiones en las que las provisiones escaseaban también tenían que optar por el nomadismo. La gran preocupación que mostraron por los cambios climáticos, hizo que desarrollaran un amplio conocimiento de los fenómenos relacionados con el clima, convirtiéndose en grandes expertos. En la actualidad, el servicio de meteorología del país cuenta con una sección basada en los conocimientos de estos primeros pobladores.

Ambas culturas se caracterizan por su habilidad y destreza en la caza de los animales de los cuales se alimentaban, aunque las tácticas que utilizaban eran bien distintas. Los dos optaban por urdir trampas que facilitaran la tarea: los maoríes colocaban cuencos llenos de agua para atraer la sed de los animales; los pueblos indígenas optaban por prender fuego a ciertas partes del bosque para ahuyentar a los animales de manera que se dirigieran a los lugares en los que los aguardaban los cazadores. Asimismo, los maoríes desarrollaron una gran aptitud para la pesca, tanto en ríos como en el mar. Quizá sea por este motivo que en el año 2000 se firmara un acuerdo de pesquerías en el que se otorgaba al pueblo maorí la exclusividad de la explotación de los recursos, siendo éste un fenómeno sin procedente en cuanto a la transferencia de recursos a los pueblos indígenas (http://www.icsf.net/). Éstos últimos también eran admirados por su coraje, por su estrategia militar y por su propio código de guerra.

Los sistemas sociales de ambas culturas eran complejos y sofisticados, pero algo diferentes. Hallamos el concepto de familia, pero en ninguno de los dos casos cobra el significado que se le da en los países occidentales, ya que no constituye el núcleo social más importante. En los pueblos indígenas encontramos que el factor más importante es el sistema de parentesco entre los diferentes individuos, que se encargaba de establecer el lugar que ocupaba un individuo dentro de una comunidad. En función de los parentescos que tenían, adquirían unas obligaciones y unos derechos; estos parentescos fueron a su vez establecidos por espíritus ancestrales, por seres del Dreamtime. En cambio, en la sociedad maorí, la familia era la encargada de regular la vida cotidiana y de tomar las decisiones internas concernientes a los miembros de la familia. Pero estas familias formaban parte de unas tribus menores que a su vez formaban parte de una tribu principal, que decidía todo lo que afectaba al bien general de la comunidad. Las obligaciones y derechos de cada individuo venían marcados por la tribu principal.

Vemos como tanto maoríes como pueblos indígenas de Australia sentían un profundo respeto por la naturaleza. Se sentían ligados a la tierra y tenían la obligación de cuidar de ella. Ambos creían que no eran dueños de la tierra, pero cada uno había recibido esta noción de manera muy diferente. Si bien los pueblos indígenas creían que este respeto fue transmitido por los espíritus de sus antepasados, o sea, por los seres del Dreamtime, los maoríes creían que existían unos lazos ancestrales que les unían a ella basados en el mito de su creación. Pero es curioso también como los dos designaron un mismo color como símbolo de la tierra. Analizando sus banderas, encontramos que las culturas utilizaban el color rojo como representación de la “madre tierra”.
De la misma manera que los pueblos indígenas de Australia explicaban su relación con la tierra mediante la transmisión efectuada por sus antepasados, también basaban todas sus creencias en función a estos seres ancestrales. Éstos fueron los creadores de todo cuanto existía y era de suma importancia que las historias que narraban estos sucesos fueran transmitidas de generación en generación, generalmente por los individuos más mayores. Así se explicaban los rituales ancestrales, la espiritualidad, la herencia y las leyes que les regían. Los maoríes, por su parte, creían que los dioses estaban presentes en todos los elementos de la naturaleza, con lo que todo contenía esencia espiritual. También consideraban de vital importancia la transmisión de su cultura y de sus rituales, pero éstos solían hacerlo en escuelas específicas con este fin y a través de sacerdotes especializados. En lo que adornos se refiere, notamos también diferencias considerables. Mientras los pueblos indígenas de Australia efectuaban el rito de iniciación (paso de adolescencia al mundo adulto) a través de prácticas como la extracción de los dientes frontales, la aplicación de pinturas sobre sus cuerpos o la escarificación (incisiones sobre la piel), los maoríes optaban por tatuar el rostro del “recién adulto”. La ausencia de estas prácticas representaba en ambos casos que el joven no era un hombre fuerte y que no podía llegar a hacer nada, ya que simbolizaba en ellos su posición en la sociedad. Muchos de estos rituales iban acompañados de música, cantos y danzas, aunque en ambas culturas se aprecia un uso habitual de la música en cualquier tipo de celebración. La muerte está ligada en la cultura maorí a una serie de ritos religiosos que no existen la cultura de los pueblos indígenas de Australia. Los maoríes también construían unos edificios (los marae) destinados a concentrar a todos los individuos durante las reuniones. Cuando alguien moría, el cadáver era colocado en los porches de estas edificaciones con el fin de ver la luz del alba por última vez ya que todos orientados hacia el este.

Finalmente, encontramos algunas diferencias en lo que al arte se refiere. De entrada, el artista era considerado en la cultura maorí como el vehículo que utilizaban los dioses para comunicarse con la gente. Sin embargo, los pueblos indígenas de Australia no consideraban que nadie era artista, sino que eran personas que se limitaban a copiar lo que los Dreamings habían creado. Los primeros se dedicaban mayoritariamente a la talla en todo tipo de materiales. También hay algunas muestras de pinturas efectuadas sobre roca. Los segundos, preferían practicar pinturas sobre las paredes de roca de sus cuevas, aunque también se encuentran sobre arena o cortezas de árbol e incluso algunas esculturas.

Así pues hemos visto como estos pueblos, gracias a sus complejos sistemas sociales, no sólo consiguieron cultivar todas las artes, sino que además mostraron grandes conocimientos de ingeniería y navegación, así como una inteligente estrategia militar. No es de extrañar, por lo tanto, que en la actualidad sigan despertando la curiosidad de miles de personas que no ven en ellos su esencia más primitiva.
BIBLIOGRAFÍA
BATEMAN, David (2000) The New Zealand Encyclopedia, 4.ª ed. Auckland

BERNDT, Ronald M.; BERNDT, Catherine H.; STANTON, John E. (1998) Aboriginal Australian Art. Sidney: New Holland Publishers Limited.

CLARKE, Philip (2004) Where the Ancestors Walked Australia as an Aboriginal Landscape. Social Science.

FINLEY, Carol (1998) Aboriginal Art of Australia: Exploring Cultural Traditions. Juvenile Nonfiction.

RICKARD, John (1992) «Aborigines», en WHITLOCK, Gillian; CARTER David (eds.) (1992) Images of Australia. Santa Lucía: UQP Press.

SUTTON, Peter (ed.) (1988) Dreamings: The Art of Aboriginal Australia. Ringwood: Penguin.

WILDBURGER, Eleonore (2003) Politics, Power and Poetry: An Intercultural Perspective on Aboriginal Identity in Black Australian Poetry. Tübingen: SECL, Stauffenburg.

WILSON, John (ed.) (1987) From the Beginning: The Archaeology of the Maori. Auckland: Penguin.

19 de mayo de 2007

Economía china vs británica

A pesar de sus grandes dimensiones, China concentra una densidad de población enorme (133 habitantes por km2), y es que, rozando casi los 1300 millones de habitantes, es el país más poblado del mundo. Gracias a la política del hijo único y a los estrictos controles de natalidad llevados a cabo por el gobierno, se ha conseguido reducir el crecimiento de la población al 1’2%, el doble, sin embargo, que el crecimiento de Reino Unido.

Teniendo en cuenta el Producto Interior Bruto, China goza del privilegio de estar entre los diez primeros países del mundo, pero más relevante es aún el hecho que, considerando la Paridad del Poder Adquisitivo, se sitúa en la segunda posición mundial, por delante de Reino Unido. Si bien la crisis financiera del sudeste asiático frenó el ritmo regular de las exportaciones de China hacia la zona, el éxito logrado por el gobierno chino con su intento por aumentar la inversión en el activo del país, así como de las exportaciones y del consumo propio, han contribuido, en cuestión de cuarenta años, a que la variación anual del PIB sea espectacular; alcanzando índices elevadísimos, China se convierte en el país con la mayor tasa de crecimiento del mundo con gran diferencia. Si Reino Unido cuenta con una variación anual del PIB de un 2’5% (similar a la media de los países desarrollados), las previsiones apuntan a que China alcance un 9’9% en 2006. Este dato muestra, sin duda, la evolución económica tan importante que está viviendo el “gigante asiático”: la economía china se está expandiendo a gran velocidad. Sin embargo, sus Ingresos Nacionales Brutos son infinitamente menores a los INB de Reino Unido: esto es lo que marca la diferencia entre que China sea considerada como un país de ingresos medios-bajos, al contrario de Reino Unido, que entra dentro de los países con ingresos elevados.

La estructura productiva de China ha sufrido cambios importantes en los últimos cuarenta años. En el pasado, la “riqueza” de China era proporcionada por la agricultura y por la industria, quedando el sector terciario de los servicios muy reprimido por la política maoísta. Por el contrario, en la actualidad, las contribuciones generadas por la agricultura se han reducido notablemente, aunque siguen teniendo importancia, muy al contrario de lo que sucede con Reino Unido, donde la agricultura representa únicamente un 1%. El aumento del sector servicios ha sido espectacular, pero todavía queda muy lejos del papel primordial que juega dicho sector en Reino Unido. Gracias a los esfuerzos del gobierno actual de potenciar el proceso de industrialización iniciado por Mao, el papel principal actualmente se lo lleva la industria, representando más de la mitad de las aportaciones al PIB. Es interesante ver cómo afecta esta productividad. De una banda, implica una apertura hacia el comercio exterior. Dado que la media mundial de las exportaciones se sitúa en un 23% aproximadamente (Reino Unido, un 25%) y China tiene unos índices del 33%, podemos afirmar que China mantiene buenas relaciones con el exterior. Aunque su media de importaciones también es muy alta, al contrario de lo que sucede con Reino Unido, no excede a la media de exportaciones; esta señal indica que China es un país con un enorme potencial productivo. Por otra banda, dicha productividad representa una fuerte atracción para los inversores extranjeros. El dinero procedente de estas inversiones es destinado a inversiones públicas tales como infraestructuras o mejoras técnicas, participando en la formación de un capital fijo que se va acumulando y que a pasado de ser en veinte años casi inexistente (0’1%) a representar más de una décima parte (12’4%) del capital del país. La inversión interna bruta de China sobrepasa en más del doble a la misma inversión llevada a cabo por Reino Unido… y es que son los países con ingresos altos los que normalmente invierten en los de ingresos medios-bajos.

Finalmente, cabría destacar cómo el crecimiento económico desarrollado en China ha favorecido a un desarrollo social muy importante. Si bien, en Reino Unido los indicadores sociales prácticamente han permanecido inalterables durante unos veinte años, los de China han mejorado espectacularmente, aunque sigan estando muy por debajo de los británicos. Así pues, por ejemplo, la esperanza de vida ha aumentado en casi diez años (de 63 a 71 años), a pesar de que en Reino Unido sea muy superior (78 años); las mejoras en las condiciones sanitarias han contribuido a una reducción notable de la mortalidad infantil, aunque sigue estando muy lejos de la británica; asimismo, el incremento de la producción ha supuesto una disminución considerable de la pobreza extrema y de la hambruna: se ha pasado de tener a más de la mitad de la población (59%) bajo el umbral de la pobreza, a un 17% en el transcurso de 20 años.

En conclusión, según los datos analizados, podemos afirmar que China es ciertamente un país en pleno desarrollo económico, que gracias a su intensa actividad productiva y a su capacidad de administrar e invertir sus recursos económicos en un tiempo muy breve, la han llevado a colocarse en los primeros puestos del ranking mundial de potencias económicas. Sin embargo, Reino Unido es un país de gran trayectoria y de economía avanzada y “consolidada”, con un enorme potencial económico, pero con un perfil de crecimiento mucho más moderado que China.
BIBLIOGRAFÍA